A veces, amor mío,
te invento a mi lado,
Sonriendo entre la gente
Que nos ve pasar…
Me sostiene la fuerza de la vida
Que me das…
A veces,
tu voz se escapa de ti
y me abraza en el silencio,
tu aliento se une al mío,
respira conmigo…
al unísono,
nuestros latidos…
En tus ojos
profundos como el mar,
navegan mis deseos…
Me envuelve,
Como un recuerdo infinito,
Una nube de besos repentina,
Y el dulce aroma a avena
de tu piel canela…
Tus dedos tibios,
cómplices de mis deseos,
encienden la llama de mi pasión
en un vaivén de caricias…
Y en tus brazos apacibles y dulces,
Se detiene el tiempo…
Tu deseo, se cuela entre tus poros,
como agua de un rio infinito,
que llueve sobre mi piel húmeda,
sedienta de ti…
Nadamos juntos en el mar profundo
del amor que me nace de ti.
Me das vida con cada latido,
Me llenas de paz,
Callas mis miedos,
Y despiertas en mí el anhelo
De llenarte los ojos
De amaneceres,
Y de sueños tibios…
de darte la fe de creer en el amor…
Atardece en ti…
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