He aprendido a disfrutar la nostalgia
de escribir para mí, para sostener el hilo
que une nuestras historias con mis letras.
Y me he visto así, sin tí, ajena a todo ese mundo
que has construido para aprisionar mis latidos.
No basta que le grites al viento que me extrañas,
ni que continues con esa manía tuya
de buscar mi recuerdo donde yo ya no existo,
de pasear por la calles que ya han borrado mi existencia,
de buscarme entre la gente que no sabe mi nombre.
Hubiese sido tan fácil detener la huída,
apaciguar mis miedos y callar mis quejas,
bastaba con que me cogieras la mano…
pero me has visto partir, emmudecido,
y sin decirlo, has renunciado a mi amor.
Y yo he aprendido a decir adios, mordiendóme los dedos…
invitando a la memoria a escribir el futuro con
mis silencios, vaciandome de amor con cada letra
escrita, y soñando un día despertar sin tu recuerdo.
En otros tiempos, amor, yo habría cruzado mares
solo para ver tu sonrisa, pero hoy, te he buscado
entre los espacios apretados de mi pecho
y me he encontrado a mí misma…
Leave a comment