Te recuerdo en Europa, en esos días largos y las noches cortas.
En ese verano de exploración de ciudades y de amores renovados.
Te recuerdo con esos pantalones cortos, las mismas sandalias viejas,
y las camisas blancas.
Entre palacios, mezquitas, iglesias, rios y puentes… allá donde nos besamos tantas veces.
Allá donde nos perdimos en el idioma, espacio y tiempo, donde las horas eran interminables.
En medio de flores, plazas, museos, jardines, tapas y vinos.
Leave a comment